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Parque natural de las Batuecas y de la Sierra
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Parque de las Batuecas y de la Sierra de Francia.

Se encuentra situado al sur de la provincia de Salamanca, limitando con la comarca cacereña de las Hurdes. Declarado en julio de 2000, afecta a buena parte de los municipios de la comarca de Sierra de Francia, como Monsagro, La Alberca, El Cabaco, Mogarraz, Herguijuela de la Sierra o Miranda del Castañar ... por citar sólo algunos ejemplos. Para llegar a esta zona desde Béjar hemos de seguir la carretera comarcal 515, que une esta población con Ciudad Rodrigo.
Resulta difícil resumir los innumerables atractivos de todo tipo que reúne esta zona y que motivaron su declaración como Parque Natural: un relieve accidentado, debido a una agitada historia geológica; una sierra hundida, que parece surgir de pronto, y cuyo pico más conocido es La Peña de Francia, donde se encuentra el santuario que recoge la imagen de la Virgen de la Peña, una Virgen negra. Su clima es más suave, debido en parte al encajamiento de los valles fluviales de los ríos de la cuenca del Alagón, como el Quilamas, el Batuecas, el Francia o el propio Alagón, que facilita la penetración de vegetación más sureña y más termófila, lo que permite que el territorio acoja una amplia representación de formaciones vegetales, distribuidas en diferentes pisos altitudinales, desde el piorno y el cambrión, característicos de las cumbres, pasando por los rebollares de Quercus pyrenaica, los castañares y quejigales de las umbrías, hasta los encinares, alcornocales o madroñales situados en las zonas más bajas; sin olvidar las alisedas y saucedas en las riberas y los bosquetes de almez, o los cultivos en bancal, sobre todo en las solanas, de vid y olivo.

Al hablar de fauna debemos destacar la presencia de especies amenazadas de la fauna mediterránea, como el lince ibérico, el buitre negro (que llevó a la declaración en 1982 del Refugio de Caza de Batuecas y posteriormente, en 1987, a la designación de Arca y Buitrera como Zona de Especial Protección para las Aves), la cigüeña negra, o la cabra montés, que fue reintroducida en los años setenta.

A todo ello hay que sumar un paisaje espectacular, conjuntos urbanos que conservan interesantes muestras de la arquitectura popular serrana y entre los que merece destacarse los de Miranda del Castañar, Mogarraz, San Martín del Castañar o La Alberca, declarados Conjuntos Histórico-Artísticos. Son núcleos abigarrados, adaptados al relieve, de calles estrechas e irregulares para protegerse de los calores y de la lluvia, con viviendas que crecen en altura, con una planta baja construida en piedra y las dos plantas superiores con entramado de madera y adobe; un urbanismo medieval, con influencias árabes y judías. Pero además esta comarca conserva numerosos vestigios de tiempos pasados, como pinturas rupestres de la Edad del Bronce, asentamientos vettones, las minas romanas de Las Cavenes en El Cabaco, que cuentan con un itinerario interpretativo, con paneles informativos; el conjunto amurallado de Miranda del Castañar o el castillo de San Martín del Castañar; los conventos de Santa María de Gracia, también en San Martín y hoy abandonado, el del Zarzoso y de la Casa Baja en el Maíllo, el de San José de Batuecas, etc